Hablar de una de las películas que más han dejado huella en los últimos tiempos es una tarea algo difícil, pero si algo tengo claro es que por muchas razones, es uno de esos filmes que se recordarán durante años, no sólo por su calidad cinematográfica(que la tiene y mucha), sino por toda la polémica que la ha acompañado tanto en su proyección en las salas de cine como ya en su lanzamiento en DVD. Realmente, desde el punto de vista más social, toca un tema tabu para muchos, y no me refiero a la relación homosexual de los dos protagonistas, sino específicamente a lo que significa la homosexualidad en el medio rural, por denominarlo de alguna manera. Con el tiempo quizás, nos daremos cuenta de la aportación de esta película a la hora de "normalizar" dicha cuestión. Curiosamente, me afectó de una manera que no me esperaba en absoluto...no sólo por el desenlace final en sí, más bien por una mezcla de lo anterior con la belleza de la narración...y aunque me encantó, es una de esas películas que me va a costar ver por segunda vez ya que sé que lo volveré a pasar mal.
Muchas de las grandes historias de amor de todos los tiempos tanto en la literatura como en el cine giran, principalmente, en torno de parejas que, poseídos por un amor y una pasión arrebatadora, están obligados a mantenerse separados en función de aspectos sociales, políticos o convencionalismos sociales: Brokeback Mountain, el nuevo trabajo del cineasta taiwanes Ang Lee cuenta una de estas historias, que gira en torno de dos personas que, ante la imposibilidad de asumir delante de todo el mundo lo que sienten una por la otra, procesan de manera diferente sus sentimientos. El apunte de que los amantes en cuestión son hombres es un mero detalle.
Es obvio que un romance entre dos Cowboys, figuras icónicas del imaginario del cine norteamericano, sería algo difícil de describir, sin embargo, el bello guión de Larry McMurtry y Diana Ossana (inspirado en el relato corto de Annie Proulx) transforma este obstáculo en una historia en el que la relación de los dos personajes se cuenta de una manera natural y sensible: contratados para guardar un rebaño de ovejas en lo alto de la montaña Brokeback, Ennis del Mar (Heath Ledger) y Jack Twist (Jake Gyllenhaal) son llevados a aislarse del mundo por algunos meses, teniendo solo la compañía el uno del otro. Inicialmente reservados (especialmente Ennis), establecen unos lazos de forma gradual, primero convirtiéndose en amigos, confidentes después y, para sorpresa de ambos, en amantes. Establecida ya esta conexión, los vaqueros inician un romance imposible que, atravesando décadas, se irá volviendo cada vez mas trágico en función de los conflictos entre dos temperamentos tan distintos.
Es obvio que un romance entre dos Cowboys, figuras icónicas del imaginario del cine norteamericano, sería algo difícil de describir, sin embargo, el bello guión de Larry McMurtry y Diana Ossana (inspirado en el relato corto de Annie Proulx) transforma este obstáculo en una historia en el que la relación de los dos personajes se cuenta de una manera natural y sensible: contratados para guardar un rebaño de ovejas en lo alto de la montaña Brokeback, Ennis del Mar (Heath Ledger) y Jack Twist (Jake Gyllenhaal) son llevados a aislarse del mundo por algunos meses, teniendo solo la compañía el uno del otro. Inicialmente reservados (especialmente Ennis), establecen unos lazos de forma gradual, primero convirtiéndose en amigos, confidentes después y, para sorpresa de ambos, en amantes. Establecida ya esta conexión, los vaqueros inician un romance imposible que, atravesando décadas, se irá volviendo cada vez mas trágico en función de los conflictos entre dos temperamentos tan distintos.
La película retrata la relación de Jack y Ennis como algo más que un simple deseo sexual: presos en realidades que le son hostiles, los dos hombres encaran sus encuentros esporádicos como oportunidades
para relajarse y sentirse felices, completos. Casados y convertidos en padres de familia, ellos intercambian confidencias sobre sus problemas conyugales y sobre otros encuentros heterosexuales. Huyendo de estereotipos que puedan degradar a los personajes, Ledger y Gyllenhaal ofrecen actuaciones fundamentales para el éxito de la narrativa; como Ennis, Ledger mantiene una postura siempre tensa y de expresión constantemente cerrada, como si estuviese eternamente defendiéndose de un ataque que puede venir en cualquier instante. Introspectivo y reprimido, apenas tiene dificultades para expresar sus sentimientos, embrutecido por una existencia miserable y por el abandono, Ennis encuentra la protección en el silencio- incluso cuando habla, la boca apenas se le abre, como si aquello representara un esfuerzo pavoroso-. Así, la intensidad de lo que siente por Jack representa, para él, una bendición y una maldición: por un lado, con el vaquero se siente libre para expresarse (aunque no mucho), por otro, la carga de culpa y miedo provocada por un entorno lleno de prejuicios lo transforma en una figura atormentada por lo que está sintiendo. Jack Gyllenhaal, por su parte, encarna a Jack Twist como una persona francamente mas emotiva y dispuesta a aceptar (y a expresar) los propios sentimientos. Cuando se da cuenta que lo que siente por Ennis es sincero y es amor, el no duda en sugerirle que dejen a sus esposas y vivan juntos, aunque corran el riesgo de convertirse en víctimas de la violencia inspirada por la intolerancia. Además de esto, una de las cuestiones que más me fascinan de Brokeback Mountanin es el respeto a la naturaleza de la relación de Ennis y Jack: mientras este último es obviamente gay, demostrando interés sexual por otros hombres, el primero jamás denota una atracción similar. La impresión de que Ennis se enamora de Jack por el mero hecho de ser un hombre es por lo tanto, una mera casualidad. Cuando está lejos de Twist, el personaje de Ledger jamás parece reparar en otros hombres, mostrándose claramente mas atraído por el sexo opuesto. En contrapartida, la única relación heterosexual de la que tenemos constancia por parte de Jack es la de su mujer, que desde el momento en el que surge en la pantalla, presenta una personalidad firme y que confiere a Jack la condición de la mitad pasiva del matrimonio -incluso sexualmente, ya que la iniciativa de abordarlo es de ella-.
Es por esta razón que Ennis no toleraría saber sobre otras relaciones homosexuales de Jack; para Ennis, esa situación representa algo único que solo les afecta a ellos, y descubrir que Twist mantiene relaciones con otros hombres sería un golpe demasiado duro para él. Infelizmente para ambos, Ennis no es capaz de asumir lo que siente de manera completa, y no es solo respecto a la relación con Jack, sino que también se vuelve inaccesible para la esposa y las hijas.
Pero no solo el elenco masculino es el que brilla en este filme: la torturada esposa de Ennis del Mar, Alma (interpretada por Michelle Williams) construye un pers
onaje cuya falta de cultura y de sofisticación intelectual, aliada con el machismo de la sociedad en la que vive, imposibilita la adopción de una postura más decidida en relación al romance de su marido con otro hombre. Y si Anne Hathaway tiene la oportunidad de demostrar su alcance dramático durante una difícil conversación que mantiene con Ennis por teléfono cuando su personaje se ve obligado a reconocer duras verdades que siempre procuró ignorar, la veterana Roberta Maxwell, como la madre de Jack, ofrece una escena buenísima en la cual demuestra su compresión y su dolor simplemente a través de las miradas, en una actuación que merecía (casi más que la de Williams) una nominación para los Oscar. Envuelta por la bella banda sonora instrumental de Gustavo Santaolalla, que se muestra tan intimista como la interpretación de Heath Ledger, Brokeback Mountain cuenta también con un trabajo sutil pero eficaz en cuanto a la dirección artística: observen como por ejemplo, la casa de Ennis y Alma presenta colores siempre tristes y opresivos, reflejando la existencia gris del matrimonio, y como también la residencia de Jack y Lureen está decorada claramente con los gustos de ella, ayudando a que el personaje de Gyllenhaal se muestre como un extraño en su propio hogar. Elementos como estos ayudan a demostrar la sensibilidad como cineasta de Ang Lee, que también acierta al establecer un ritmo pausado, contemplativo, permitiendo que conozcamos a los personajes con la calma necesaria. También hay que decir en su contra que Lee debería haber exigido un mejor maquillaje para Heath Ledger, ya que su envejecimiento, a pesar de la óptima actuación del actor, no convence mucho que digamos. Otra cosa es el extraño subtítulo que se ha sacado de la manga la distribuidora: eso de "en terreno vedado" no hacía falta para nada.
Dejando a un lado la homosexualidad, la historia de amor narrada en Brokeback Mountain llega por ser universal. Es perfectamente posible, para cualquier espectador, identificarse con el dolor de los protagonistas, independientemente de las opciones sexuales de cada uno(hay un par de momentos en este sentido que personalmente, me produjeron una pena inmensa).Es por eso, que,en la lista de grandes romances trágicos de la historia del cine, junto a Escarlata O´Hara y Rhett Butler, Jack Dawson y Rose De Witt, Oliver Barrett y Jennifer Cavilleri, haya que dejar un sitio también para Jack Twist y Ennis del Mar.
3 comentarios:
Hola. Soy una estudiante de Español en Inglaterra. Tengo bastante problemas con mi articulos “Los Transportes ” Te puede aydame? Gracias, amigo.
3 de noviembre, estreno en los cines conquistadores de Badajoz de GAL (2006)
Hey!! agradezco tu critica, ver tal pelicula desde otro punto de vista me tranquiliza, y pues haber si me puede ayudar con las otras peliculas que nombras... cuidese y nos hablamos despues....
PD: Haber si nos afiliamos a ambos Blogs...
PDR: las versiones dobladas(Y la mayoria al castellano son las peores, en especial de este pelicula).....
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