12 julio 2006

GOOD BYE LENIN!!! de Wolfrang Becker


Decir que “Good Bye Lenin¡” es solo una película “buena” es desmerecerla. Llegué a llorar al final(para variar), y si una película consigue arrancarme una lágrima (que no sea de tedio o de aburrimiento) es porque tiene que tener algo especial, algo más que una película simplemente “buena”.
El argumento del filme de Wolfrang Becker, es genial: En el final de la Alemania Socialista, la madre (Katrin Sass) del protagonista Alex (Daniel Brühl, como curiosidad, nacido en Barcelona, hijo de madre española y de padre alemán) es abandonada por su marido, teniendo que criar a sus dos hijos sola, una vez superado el trauma de la separación. Se torna una ciudadana ejemplar sustituyendo a su marido por el amor a sus ideales políticos, pero ver a Alex participando en una manifestación anti-socialista, tiene un infarto y acaba entrando en un coma que la postra en una cama durante 8 meses,
tiempo en el que cae el muro de Berlín y que la República Democrática Alemana sufre la invasión definitiva del capitalismo. Cuando levanta del coma, y advertidos por parte del médico tanto Alex como su hermana Ariane de la posible recaída ante emociones fuertes, Alex decide transformar el mundo alrededor de su madre y crearle un microcosmos donde la ideología de la Alemania Oriental sigue vigente y nada ha cambiado.La cinta es una sucesión de excelentes e hilarantes “gags” (magníficos los montajes en forma de telediario que hacen Alex y su compañero de trabajo para que la madre del primero los vea, como por ejemplo el que atribuía la fórmula de la Coca-Cola a gloriosos científicos de la RDA), pero sin caer en la comedia fácil.

Es graciosa cuando tiene que serlo y es dramática en su justo momento, con algunas escenas bellísimas (el vuelo de la estatua de Lenin con la música de Yann Tiersen -conocido tambien por “Amelie”- es quizás la que mas impacta y emociona) y con unas interpretaciones claras, limpias y que llegan al espectador.
Increíble Daniel Brühl, que nos consigue transmitir el amor que le puede profesar un hijo a una madre, el elemento humano de la famosa caída del muro y todas sus consecuencias, de todas las pequeñas historias que contaban aquellas caras que veíamos en el 89 saltando el muro que separaba a dos pueblos hermanos, la adaptación a una ideología capitalista a la que no tuvieron mas remedio que rendirse... y Katrin Sass, como una mujer que se refugia en la idea de un pais que ya no existe, aferrada a sus símbolos y a sus viejos amigos (que también participan de la farsa creada por Alex y añoran el pasado, cuando nada había cambiado).Quizás el título se puede prestar a que el director haya querido ridiculizar aquella extraña utopía que era la RDA, pero no es así, ya que, al igual que se critican cosas de la Alemania Oriental, también se critica al capitalismo, la impersonalidad del dinero y su culto a éste, algunas de las costumbres occidentales... haciendo una película totalmente honesta e intimista. Good Bye Lenin¡ realmente hace desear al espectador un mundo mejor en el que vivir. Y el mundo necesita películas como esta. Una película que permanece en tu memoria horas y horas después de haberla visto.


4 comentarios:

Amayya dijo...

He llegado a tu blog por casualidad, buscando en google de donde había salido esta frase: "Andy alcanzó la libertad arrastrándose por 500 yardas de porquería...(...)". Esta frase la ha utilizado una persona de mi trabajo para despedirse de nosotros. Me ha impactado tanto que usara esta frase como despedida que no he podido evitar buscarla. Ya sé que pertenece a Cadena Perpetua, una de mis pelis preferidas.

Enhorabuena por tu blog. Es muy interesante y ameno.

Un saludo,

Amayya

Iñaki Bilbao dijo...

Estupendo film, magistralmente dirigido e interpretado, que cuenta conun inteligente guión sacado de la historia relativamente reciente. Tal es así que en Alemania ha constituido un fenómeno social que hace tiempo no se daba, al menos desde el punto de vista cinematográfico. Los espectadores se sentían completamente identificados, fuesen de la zona que fuesen. Y esto es su mayor virtud, que, no hace falta ser alemán para comprender a sus entrañables personajes, pues sus sentimientos son universales.
El film se puede ver desde muchos puntos de vista. Habrá a quien le interese, sobre todo, por su contenido político, otros por el social o humano, o solamente por su gracejo al exponer diversos acontecimientos, pero lo cierto es que resulta muy entretenido e hilarante en algunos momentos. Además, es un canto de amor filial a una madre que realmente conmueve.

Listo Entertainment dijo...

una peli preciosa.

Anónimo dijo...

Tiempos maravillosos de la RDA que ojala un dia vuelvan